El terreno

Smart Profile Uplift, el primer instrumento antiedad inspirado en la mecanobiología

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Elisa Caberlotto

Los equipos de Investigación & Innovación de L’Oréal acaban de terminar el diseño del primer instrumento basado en la mecanobiología de la piel con efectos antiedad probados, nos cuenta Elisa Caberlotto, Project Manager en Cosmética instrumental de L’Oréal y física de formación.

La mecanobiología: una ciencia nueva, un enfoque revolucionario para el rejuvenecimiento de la piel

«Han sido necesarios más de cinco años de trabajo y los esfuerzos combinados de varios equipos en el mundo para diseñar el «Smart Profile Uplift», explica Elisa Caberlotto. Este nuevo instrumento, un cabezal de masaje inédito con quince efectos antiedad sobre las arrugas y el contorno del rostro, los labios y el cuello, es el fruto de investigaciones innovadoras en «mecanobiología», un campo científico en pleno desarrollo, que consiste en estudiar los efectos biológicos de las estimulaciones mecánicas. «Los trabajos realizados han demostrado por primera vez que las estimulaciones mecánicas tienen efectos biológicos sobre toda la piel, que dependen principalmente de las características físicas de las estimulaciones, en particular de su frecuencia».

Los científicos de Investigación & Innovación de L’Oréal han explorado este territorio durante muchos años en colaboración con centros de excelencia especializados. Se han acercado desde 2008 al Mechanobiology Institute de Singapur para comprender mejor el efecto de las estimulaciones mecánicas sobre las células y las posibles aplicaciones en el ámbito de la belleza. Estos años de colaboración y el trabajo de la cosmética instrumental han podido mostrar que las vibraciones, aplicadas a una determinada frecuencia, pueden modificar las propiedades del tejido de la piel, «lo que significa que se puede influir en el envejecimiento y las arrugas sin procedimientos invasivos de tipo quirúrgico ni intervenciones estéticas. ¡Es un paso de gigante en el mundo de la belleza!»

 

Un estudio ex vivo, dos estudios clínicos y un prototipo a medida diseñado desde los dos lados del Atlántico

El trabajo de Elisa Caberlotto y sus colaboradores de Investigación & Innovación consistió primero en buscar la frecuencia óptima de estimulación para ralentizar el envejecimiento y luego en diseñar un aparato y aportar las pruebas clínicas necesarias. «Después de un amplio estudio del estado del arte, decidimos centrarnos en los efectos inducidos en la unión dermoepidérmica (la zona donde se producen los intercambios entre la dermis y la epidermis) y la dermis (en particular, la matriz extracelular).»

La primera etapa, llevada a cabo en estrecha colaboración con el departamento de Investigación Avanzada basado en Aulnay (Francia), incluyó trabajos sobre modelos de piel ex vivo, es decir, muestras de piel mantenida en vida durante varios días. «Tratamos la piel dos veces al día durante un minuto con un estimulador, que aplicaba una vibración en superficie con una amplitud y una frecuencia determinada. Probamos las frecuencias comprendidas entre 40 y 180 Hz para observar los efectos que las oscilaciones producían sobre las diferentes capas de la piel. El profundo conocimiento de la Investigación Avanzada de L’Oréal en biología de la piel nos permitió concentrarnos en los actores clave del envejecimiento, tales como las fibras responsables de la elasticidad y la firmeza de la dermis, y estudiar el impacto de las estimulaciones mecánicas en su expresión». Después de cuatro años de trabajo y análisis de las diferentes frecuencias de estimulación, los estudios han puesto de relieve dos elementos: «un refuerzo de la unión dermoepidérmica y un aumento de la producción de la matriz extracelular». Sobre la base de estos resultados, seleccionamos la frecuencia de 75 Hz, considerada óptima. Paralelamente, en colaboración con el Institut Langevin (Francia), los investigadores utilizaron la técnica de imagen ecográfica ultrarrápida para estudiar el desplazamiento de las ondas vibratorias en el interior de los tejidos in vitro e in vivo con el fin de optimizar el tipo de estimulaciones. Por último, en cooperación con los ingenieros de Investigación Aplicada, basados en Redmond (Estados Unidos), los investigadores diseñaron «un cabezal de masaje que optimiza la amplitud de vibración dentro de la piel».

La segunda etapa, llevada a cabo con los equipos de Investigación & Innovación en Estados Unidos, comprendió dos estudios clínicos. Un primer estudio clínico se realizó con dos grupos de mujeres de edades comprendidas entre 65 y 75 años: «el primer grupo utilizó una crema antiedad y, el segundo, la crema antiedad y el aparato dos veces al día durante ocho semanas». El segundo estudio clínico se realizó con dos grupos de mujeres de edades comprendidas entre 45 y 65 años. Esta vez, el primer grupo utilizó el aparato con una crema hidratante y, el segundo, sólo la crema dos veces al día durante doce semanas. Los resultados de los estudios clínicos se evaluaron a través de quince signos de envejecimiento, entre los cuales «la firmeza, la luminosidad, la flacidez, las líneas finas y la suavidad de la piel del rostro, del cuello y del escote».

¡Efectos inéditos sobre la firmeza, la luminosidad y la flacidez de la piel!

Los resultados han sido positivos. «Entre los diferentes estudios clínicos llevados a cabo, el estudio con el aparato y la crema ha obtenido los mejores resultados. ¡Las fotografías que muestran el estado de la piel antes y después de las pruebas son impresionantes! » Pero esto no es todo. «Esta rutina de belleza es muy sencilla y requiere muy poco tiempo. Las voluntarias la han adoptado muy rápidamente utilizando el aparato varias veces al día. ¡Les encanta tanto el cabezal de masaje como el cabezal de limpieza!» Elisa concluye: ¡Es la primera vez que obtenemos efectos sobre la firmeza y la flacidez de la piel tan importantes.»

La mecanobiología en cosmética: what’s next?

La respuesta de Elisa no se hace esperar: «la mecanobiología abre un camino totalmente nuevo para la cosmética instrumental. En vez de procedimientos invasivos como la cirugía, podemos lograr grandes efectos con una rutina diaria agradable, al alcance de todos, tan sencilla como cepillarse los dientes», explica con entusiasmo. ¿Y ahora qué? «La mecanobiología sigue siendo una terra incognita, por lo que es difícil saber lo que nos depara en el futuro. Pero confiamos en seguir explorando este campo de investigación».